Si tienes un emprendimiento de velas, sublimación, repostería, papelería, regalos o manualidades, probablemente estás concentrado en vender tu producto principal. Y eso está bien… pero hay algo que muchos emprendedores pasan por alto: el cliente que ya tienes puede estar comprando mucho más de lo que le estás ofreciendo.
Imagina que alguien llega a tu negocio para comprar una vela personalizada. ¿Qué pasa si, además de la vela, pudiera llevarse una tarjeta, una caja decorada, una etiqueta personalizada, un pequeño detalle para regalo o incluso un producto sublimado que combine con ella? La venta no tiene que terminar en el producto que el cliente pidió inicialmente. La clave está en comenzar a pensar en productos complementarios.

No vendas solamente tu producto principal
Si haces velas, quizá tu producto principal sea una vela aromática. Si haces sublimación, quizá sean tazas o termos. Si tienes un negocio de repostería, probablemente vendas pasteles y postres, pero alrededor de cada uno de esos productos existe una gran cantidad de cosas que puedes vender.
Una vela puede acompañarse con una tarjeta personalizada y una caja de regalo. Una taza puede venderse con chocolates, una tarjeta y un empaque especial. Un pastel puede complementarse con un cake topper, etiquetas para dulces y decoración personalizada. Un arreglo de regalo puede incluir una bolsa, stickers, una tarjeta y un producto sublimado. La idea es sencilla: en lugar de vender una sola cosa, crea una solución completa.
Las tarjetas personalizadas son una venta que puedes agregar a casi todo
Uno de los productos más fáciles de incorporar son las tarjetas personalizadas. Puedes hacer tarjetas para cumpleaños, aniversarios, graduaciones, nacimientos, bodas, Día de las Madres, San Valentín, Navidad y prácticamente cualquier ocasión. Y no tienen que ser tarjetas sencillas. Puedes agregar nombres, fotografías, frases especiales, ilustraciones, diferentes formas de corte y detalles hechos con vinil. También puedes crear tarjetas para regalar dinero, sobres personalizados y tarjetas especiales para acompañar regalos.
Si alguien compra una vela para cumpleaños, puedes preguntarle si quiere agregar una tarjeta. Si compra una taza para su pareja, puedes ofrecerle una tarjeta romántica. Si compra un regalo de graduación, puedes ofrecer una tarjeta personalizada. Es un producto pequeño, pero puede convertirse en una venta adicional constante.
Una Cricut puede abrirte otro negocio dentro de tu negocio
Si tienes una Cricut, puedes aprovecharla para mucho más que hacer etiquetas. Puedes utilizarla para cortar vinil adhesivo, vinil textil, cartulina, papel, materiales para stickers y diferentes elementos decorativos. Con ella puedes personalizar vasos, termos, cajas, bolsas, velas, empaques, globos y frascos. También puedes crear nombres, frases, logotipos, toppers, etiquetas, tarjetas, invitaciones y letreros.
Por ejemplo, si haces velas, puedes agregar el nombre del cliente directamente al frasco o crear una etiqueta personalizada. Si haces repostería, puedes fabricar toppers para pasteles y etiquetas para los empaques. Si haces regalos, puedes personalizar las cajas y bolsas. Una herramienta puede ayudarte a ampliar considerablemente tu catálogo.

Convierte cualquier producto en un regalo
Aquí está una de las oportunidades más interesantes. Muchas personas no compran un producto solamente porque lo necesitan. Lo compran porque quieren regalarlo. Por eso puedes crear opciones de empaque y complementos.
Una vela puede convertirse en un regalo al colocarla en una caja bonita, agregar papel decorativo, una tarjeta y un moño. Una taza puede acompañarse con chocolates y una tarjeta. Un termo puede combinarse con stickers y una bolsa personalizada. Un producto de repostería puede entregarse en una caja decorada con el nombre del festejado. En lugar de vender solamente “una vela”, puedes vender “un regalo listo para entregar”.
Personaliza los empaques y cobra por ese detalle
Los empaques también pueden convertirse en parte de tu catálogo. Puedes crear cajas, bolsas de papel, bolsas de tela, etiquetas, stickers, tarjetas de agradecimiento y papel personalizado. Además de mejorar la presentación, estos productos pueden venderse como extras. Por ejemplo:
- “¿Quieres agregar una caja de regalo?”
- “¿Quieres personalizar la bolsa con el nombre?”
- “¿Quieres agregar una tarjeta con mensaje?”
Son pequeñas preguntas que pueden generar ventas adicionales sin necesidad de buscar un cliente nuevo.
Combina sublimación con otros emprendimientos
La sublimación no tiene que ser un negocio aislado. Si haces velas, puedes sublimar tazas o termos para crear kits de regalo. Si vendes repostería, puedes crear vasos personalizados para acompañar tus postres. Si haces arreglos de flores, puedes agregar una taza, un termo o una bolsa personalizada. Si vendes papelería, puedes crear termos y tazas que combinen con tus diseños. Incluso puedes colaborar con otros emprendedores y crear paquetes. Por ejemplo, una emprendedora de velas puede asociarse con alguien que hace repostería y crear una caja con vela + chocolates + tarjeta. Cada negocio aporta un producto y juntos crean algo que ninguno vendería por separado.

Crea kits en lugar de vender productos individuales
Los kits son una excelente manera de aumentar el valor de una compra. Puedes crear un kit de cumpleaños con taza personalizada, tarjeta, chocolates y stickers. Un kit de relajación puede incluir vela aromática, taza, tarjeta y sales de baño. Un kit para una nueva mamá puede incluir termo personalizado, vela, tarjeta y pequeños accesorios. Un kit navideño puede incluir taza, chocolates, tarjeta y bolsa personalizada. Y para otros emprendedores puedes crear kits de materiales: bases para sublimación, papel, vinil, etiquetas y otros insumos. El secreto está en encontrar productos que tengan sentido juntos.
Aprovecha las fechas especiales
Cada celebración es una oportunidad para crear nuevos productos y paquetes. Para San Valentín, puedes ofrecer velas, tazas, termos, tarjetas, cajas de regalo y productos personalizados para parejas. Para Día de las Madres, puedes crear kits con tazas, bolsas, velas, tarjetas y detalles personalizados. Para Día del Padre, puedes combinar termos, vasos, playeras y accesorios. Para Halloween y Día de Muertos, puedes crear decoración, tazas, playeras, bolsas, stickers y kits de manualidades. Y para Navidad, puedes ofrecer regalos corporativos, cajas personalizadas, tazas, termos, adornos, tarjetas y empaques. El mismo negocio puede tener diferentes colecciones durante todo el año.

No olvides los productos para fiestas
Si tu negocio tiene relación con eventos, también puedes ampliar tu oferta. Puedes crear invitaciones, toppers, etiquetas, stickers, menús, números de mesa, letreros, centros de mesa, recuerdos y tarjetas de agradecimiento. Una persona que te compra decoración para una fiesta puede necesitar muchos de estos productos. Y si todos tienen el mismo diseño, puedes vender una experiencia visual completa. Por ejemplo, si alguien compra decoración para un baby shower, puedes ofrecerle el letrero, los toppers, las etiquetas para dulces, los stickers y los recuerdos.
Incluso puedes venderle a otros emprendedores
Otra forma de diversificar tus ingresos es dejar de pensar solamente en el consumidor final. Si tienes experiencia haciendo productos personalizados, también puedes vender materiales y productos semi-elaborados a otros emprendedores. Puedes preparar bases de MDF, acrílico, etiquetas, stickers, empaques, tarjetas, archivos de diseño o kits de producción. Por ejemplo, alguien que hace velas puede necesitar etiquetas personalizadas. Una persona que vende pasteles puede necesitar toppers. Un negocio de regalos puede necesitar tarjetas y stickers. Tu cliente también puede ser otro emprendedor.

Vende soluciones
No necesitas abandonar el producto que te hizo comenzar. La idea es construir alrededor de él. Empieza con uno o dos complementos que tengan sentido para tus clientes. Después puedes incorporar tarjetas, empaques, personalización con Cricut, productos de sublimación, decoración, stickers, etiquetas y kits.
Con el tiempo, tu cliente dejará de verte solamente como “la persona que hace velas”, “la persona que hace tazas” o “la persona que hace pasteles”. Podrás convertirte en el lugar al que acuden cuando necesitan un regalo completo, un producto personalizado o todo lo necesario para una celebración. Porque quizá el problema de tu negocio no sea que necesitas conseguir más clientes. Quizá simplemente estás dejando que tus clientes se vayan a comprar a otro lugar todas esas cosas que tú también podrías ofrecerles.
















